CiudadEscuela Muchachos (CEMU)

La Ciudadescuela Muchachos (CEMU) fue fundada en el año 1970 por el arquitecto Alberto Muñiz Sánchez -Tío Alberto. Organización sin ánimo de lucro.

El Brillante renueva su compromiso

El bar El Brillante renueva su compromiso con la CiudadEscuela Muchachos CEMU, después del Día del Bocata el pasado 20 de mayo de 2018.

Desde ayer, 1 de enero de 2019, hcolabora con la CEMU aportando 30 céntimos de euro de cada bocadillo que venda.

Gracias por haberte acercado y ser amigo

Alfredo, gran hostelero, y mejor persona

Entrevista con Alfredo Rodríguez, propietario del bar El Brillante

Ariadna, 9 años, y Andrea, 13 años

Recientemente hemos publicado un artículo sobre las donaciones que El Brillante ha realizado a la Ciudad Escuela Muchachos, pero en esta ocasión hemos querido visitar el bar de calamares más famoso de Madrid, localizado en Atocha, para conocer los secretos de su restauración. Nos recibió su propietario, Alfredo Rodríguez.

Ariadna: ¿Cuánto tiempo trabajas cada día?

Pues mira, te voy a contar, la verdad, mínimo 12 horas y máximo 16; todos los días, aunque libro de vez en cuando. Ahora, en estas fechas, todavía (trabajo) más. Me levanto a las cinco de la mañana y me acuesto a las doce de la noche.

Andrea: ¿Cuántas personas tienes en tu equipo?

Yo soy del tipo de empresario que piensa que la empresa son los trabajadores, no los jefes. Yo ahora tengo trabajando a unas 80 personas entre las tres empresas (que gestiono). Muchos de ellos llevan trabajando conmigo mas 30 años y otros muchos tienen a sus hijos aquí trabajando. ¡Confío mucho en mi gente!

Ariadna: ¿Cuáles son las empresas que tienes?

Tengo una que importa pescado; tengo una fábrica de café, de las que, además, ya tengo algunas tiendas; y, luego, poseo otra de hostelería. Ahora voy a hacerme con otra que abrirá un Brillante en Boadilla del Monte. En total, serán cuatro empresas. En septiembre, vamos a donar la facturación de un día a la CEMU, que será un domingo espectacular para el bar durante las fiestas de Boadilla.

Ariadna: ¿Te gusta tu trabajo?

¡Lo amo muchísimo! Llevo 59 años trabajando. Empecé a trabajar con 14 años. Tuve la poliomielitis y estuve en una silla de ruedas desde los cinco hasta los ocho años. En aquel entonces, tuve que elegir entre hacer mucha, mucha gimnasia o estudiar. Si estudiaba seguramente sería un abogado, un economista…, pero en una silla de ruedas. Si no estudiaba y dedicaba mi esfuerzo físico al deporte, a cuidarme mucho, a la gimnasia…, sería posible andar. Por eso, me dediqué a trabajar en la hostelería, un negocio de mi padre; y eso es lo que soy, “tabernero”.

Andrea: ¿Cuántos alimentos para bocadillos compráis a la semana?

Se pueden vender al mes unos 6.000 kilos de calamares, muchos jamones enteros por bocadillos; se pueden hacer por día más de 50 tortillas de patata, que en treinta días vienen a ser 2.000 tortillas; se pueden vender muchísimos chocolates con churros, muchísima cerveza… Hay que tener en cuenta que es un local muy grade y que hay trabajando 36 personas.

Este local no ha sido famoso de ahora, sino que ha sido famoso de siempre, para mi ha sido como un hijo.

Ariadna: ¿Nos puedes contar el secreto de los bocatas de calamares de El Brillante?

Cuando mi padre muere, yo decido potenciar el bocadillo de calamares. ¿Por qué los calamares? Porque es un producto muy típico de Madrid y, entonces, había que hacerlo muy bien. Para hacerlo muy bien tenía que ser un calamar seleccionado. La vaina de calamar debe pesar entre 300 y 600 gramos, para que no tenga acidez y que no hubiera que tratarla químicamente. Por eso mis calamares están tiernos y muy buenos; ¡al menos eso es lo que dice la gente de Madrid!

Ariadna: ¿Tenéis alguna promoción de Navidad?

No, yo nunca he hecho nada de Navidad. Yo estuve muchos años colaborando con Médicos sin fronteras; he ayudado de diferentes maneras a personas que necesitaban ayudas…. Pero ahora me he cruzado con la CEMU, gracias al Pera con quien hablé y me encantó lo que me contaba; después, conocí al Tío Alberto, me gusta mucho más de lo que se ve…

Ariadna: ¿Cómo surgió la idea de donar 30 céntimos de cada bocata de calamares?

Es mucho más que eso; voy a donar 30 céntimos de cada bocadillo que venda El Brillante. Estamos hablando de cifras astronómicas, ¿por qué?, porque yo creo que es una obra muy importante y un dinero que le puede venir muy bien a la CEMU.

Hasta aquí la entrevista, esperamos que te haya gustado y esperamos volver a visitarte pronto.


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