CiudadEscuela Muchachos (CEMU)

La Ciudadescuela Muchachos (CEMU) fue fundada en el año 1970 por el arquitecto Alberto Muñiz Sánchez -Tío Alberto. Organización sin ánimo de lucro.

¿Qué es la CiudadEscuela Muchachos?

La CiudadEscuela Muchachos (CEMU) nació en Leganés el año 1970. Alberto Muñiz Sánchez (Tío Alberto). Desde entonces, la CiudadEscuela Muchachos crece, se construye con la importante ayuda de los propios muchachos. En sus residencias, la CEMU acoge, protege y educa a niños, niñas y jóvenes con dificultades sociales adaptativas en camino a su integración, así como a estudiantes externos.

Precisamente, en el centro escolar y los talleres formativos de la CEMU es donde se realiza esta integración social, que es una de las razones por la que nuestra metodología se ha demostrado efectiva a lo largo de tantos años. A diario, unos 400 niños y jóvenes acuden a la CiudadEscuela a estudiar (colegio), a formarse (talleres profesionales) o a divertirse (talleres de formación no reglada y programas de ocio). De esta manera comparten su tiempo, estudios, juegos y anhelos con los residentes.

A través del sistema auto-educativo de la CEMU, se consigue que los muchachos (residentes y externos) aprendan y además se comprometan con su futuro y se responsabilicen del mantenimiento de esta comunidad a escala juvenil. La metodología educativa de la CiudadEscuela Muchachos se fundamenta en dos pilares esenciales:

Ambiente Físico. El diseño característico de la CEMU está al servicio de la educación, porque el ambiente físico también forma y facilita el autogobierno de los muchachos y la auto-responsabilidad de cada ciudadano. El ambiente que se considera generalmente secundario en otros centros educativos, recibe minuciosa atención y se enriquece de numerosos detalles útiles para la formación de los muchachos ciudadanos. Alberto Muñiz Sánchez, consciente de esta necesidad como educador y arquitecto profesional, trata de hacer de la infraestructura de la CEMU un auténtico entorno enseñante combinando hábilmente los elementos materiales a la medida moral y física de sus principales moradores, niños y jóvenes. Una ciudad calzada a la escala de la mayoría de pequeños y adolescentes que también requiere de una adaptación previa del residente a su nuevo entorno vivencial. La CEMU se compone de varias zonas básicas e imprescindibles: social y administrativa, donde se ubica el Ayuntamiento regido por los mismos muchachos; residencial; escolar; cultural y lúdica; deportiva; comercial; servicios; peatonal y vial; agrícola y ganadera.

Ambiente Psicoemocional. Por otra parte, el carácter de la CEMU como escuela de democracia, que no tiene color político establecido, admite todas las ideas de los niños y jóvenes, siempre y cuando no interfieran ni se opongan al principio de la CiudadEscuela: Justicia Idéntica. Esto significa que todos tiene las mismas posibilidades de ser útiles a la comunidad y en función de ello los mismos derechos. A cada uno, lo que le corresponde, que no es lo mismo para todos. Así pues, las posibilidades deben ser comunes, iguales, a todos teniendo en cuenta también condiciones personales especiales. Ahora bien, si los resultados son distintos, también deben ser diferentes los premios, aunque por supuesto adecuados a cada uno, a su entrega y aportación, y con referencia a sus posibilidades individuales. Por eso, la vida comunitaria dentro de la CEMU es tan importante para cualquier muchacho. Se alternan sus actividades académicas con el deporte, el ocio y entretenimiento, pero sin descuidar el aprendizaje en los servicios comunes necesarios para el buen funcionamiento de esta sociedad a escala infantil.

Es decir, el ambiente psíquico de la CEMU, a través del juego ciudadano de la Asamblea de Muchachos, se constituye en baluarte de nuestra teoría educativa.

Así pues, la CEMU pretende en último fin garantizar el desarrollo integral de los muchachos, formarles mentalmente libres y equilibrados emocionalmente, para que sean capaces de acometer los retos futuros que nuestra sociedad, “muelle, blanda, cómoda o indebidamente frustrada”, les presente. Muchachos capacitados para resolver los problemas a los que se enfrenta el mundo moderno y ha terminado por desencantar a los adultos.

DESTINATARIOS

Básicamente la ciudadanía infanto-juvenil se diferencia en dos grupos:

  • Externos: Alrededor de 300 alumnos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Además el Colegio está provisto de Aulas de Compensatoria, y Talleres de Diversificación.
  • Residentes: Niños, niñas y adolescentes que por diferentes razones no pueden o no quieren vivir en el hogar familiar.

Las vías de ingreso como residente en la CiudadEscuela son dos: por petición de los técnicos de servicios sociales de CCAA como Madrid, La Rioja,  Canarias, Extremadura o Castilla León, que tienen la guarda o tutela de los menores; o por petición expresa de los padres que buscan un recurso residencial para sus hijos.

En ambas situaciones, se atiende fundamentalmente a población adolescente. La CEMU es considerada por los técnicos y profesionales como una alternativa válida en casos de jóvenes en situación de riesgo, que presentan una problemática personal y necesitan unas pautas educativas especiales.

En el caso de solicitud de los padres, se busca, por lo general, una solución a problemas puntuales que su hijo adolescente ha empezado a plantear en la convivencia intrafamiliar o en el entorno escolar. En otras ocasiones, son madres inmigrantes solas y con dificultades, bien por falta de referencias familiares o por motivos laborales,  las que acuden a la CEMU, encontrando el apoyo para educar a sus hijos.

 

FINES Y OBJETIVOS

El objetivo de la CiudadEscuela es, en principio, reintegrar a los muchachos ciudadanos lo que alguien, o algo, les había negado: el medio -refugio y hogar- apropiado para restaurar los daños de su pasado, atender su presente y proyectar su futuro.

Actúa, pues, con los mecanismos de una familia nuclear, numerosa en este caso. Toda sociedad ha sido y es un sistema defensivo de la especie humana y las familias han sido y son -por el momento- sus elementos protectores fundamentales. El amor conyugal origina la vida y la garantiza. La familia nos une, nos integra al grupo social, a la sociedad, al municipio, al estado, a la religión.

El estilo educativo Cemunero es abierto y facilitador; inductor en los aprendizajes de normas de convivencia y valores de respeto, tolerancia y cuidadanía.

Funciona como:

Refugio: Asiste la CEMU de manera urgente y primera a los niños huidos (sin causa) o extraviados de sus hogares, mientras se localiza a sus padres, responsables o autoridades competentes para que se hagan cargo de ellos o deleguen la responsabilidad de su atención a la CEMU.

Hogar: La CEMU funciona también como alternativa familiar cubriendo la atención plena de sus necesidades básicas materiales y afectivas.

Y Escuela (Complemento al Hogar). La promoción ciudadana (escolar, social y cultural) para todos ellos y el numeroso grupo de externos.

Tiene como fin último la educación integral de niños, niñas y jóvenes, según su fundador mediante su teoría social (Justicia Idéntica) en la que son modelos humanos a seguir, todos los muchachos-hombres que han dedicado y dedican su vida en la tarea de mejorar la condición humana; de conseguir la justicia social comunitaria; de intentar erradicar la pobreza y todo tipo de explotación y opresión del hombre por el hombre. Y sobre todo aquellos que la perdieron en aras de esa causa transformadora”.

 

GÉNESIS: ORÍGENES Y FUNDACIÓN DE LA CIUDADESCUELA MUCHACHOS

Según sus estatutos se concibe como una Escuela de Democracia, de cultura y convivencia, que respeta, estimula y potencia las diferentes personalidades infantiles, juveniles y adultas en concordia con las leyes básicas que exige el individuo y la comunidad. La CiudadEscuela figura inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número 36.986, con la denominación de MUCHACHOS CIUDADESCUELA DE FORMACIÓN SOCIOCULTURAL.

Habiendo sido reconocida por Resolución de la Dirección General de la Política lnterior con fecha 5 de septiembre de 1980, siendo declarada de Utilidad Pública según Consejo de Ministros con fecha 5 de junio de 1985.

 

FINANCIACIÓN

Las fuentes de financiación de la CEMU, consolidada inicialmente merced a un capital de Alberto Muñiz Sánchez, el fundador, son las publicaciones, el Colegio, los Festivales, la Artesanía y el trabajo de los propios socios colaboradores y muchachos que atienden sus servicios especiales -y que es sobre todo un gran aspecto formativo de cara a la postura de servicio al prójimo que propugna la ideología de la CiudadEscuela-.

Destacamos especialmente, la importancia que está teniendo la continuidad de subvenciones del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, del Ministerio de Educación y Ciencia y de la Unión Europea, para Programas y Talleres destinados a los chavales.

La creación del Albergue Juvenil, gracias a la ayuda de la Obra Social de Caja Madrid, supone una fuente de financiación estable para los fines sociales de la CEMU u ,a la vez, una oferta de plazas hoteleras económicas en la Zona Sur de la Comunidad de Madrid, donde hay escasez de plazas de estas características.

Sigue siendo básico que el Estado se comprometa a ayudar de forma prioritaria a centros de acogida vocaciones como la CEMU, por la rentabilidad social que implica la prevención frente al desgaste social y humano que implica la curación.

De cualquier forma, los estatutos contemplan el caso hipotético de que las dificultades económicas fueran insuperables, y hubiera de procederse a su disolución, al final del artículo 45º:

  • Y los bienes de toda clase, una vez efectuada la liquidación se donarán al Patrimonio Municipal, donde la Asociación está ubicada (bien entendido que siempre deberán ser usados para fines culturales o benéficos relacionados con la niñez o la Juventud).

Lo cual es la prueba del carácter de Obra Social “Estatal” de la que todos los colaboradores nos sentimos depositarios y ninguno propietario.

Pero es de desear que ni los problemas económicos ni la negligencia ajena puedan jamás arrebatar esta Tabla de Salvación a los niños de las sucesivas generaciones y, por tanto, a la paz social…