CiudadEscuela Muchachos – CEMU

La Ciudadescuela Muchachos (CEMU) fue fundada en el año 1970 por el arquitecto Alberto Muñiz Sánchez -Tío Alberto. Organización sin ánimo de lucro.

Unibail-Rodamco llena de color la CiudadEscuela Muchachos de la mano de Ayuda en Acción

Más de 120 empleados de Unibail-Rodamco España, compañía líder europea del sector de centros comerciales, han participado en las labores de rehabilitación y decoración de la CiudadEscuela Muchachos como parte de una iniciativa solidaria de la compañía que ha sido respaldada por Ayuda en Acción como intermediario. Mientras tanto, los niños que todavía se encuentran […]

Leer más


Éxito del 47 Aniversario CEMU

El pasado sábado, 17 de junio, la CiudadEscuela Muchachos celebró su 47 Aniversario. Un día lleno de emociones y alegría en el que todos los asistentes disfrutaron con un menú de actividades que volvió a superar cualquier expectativa. Por la mañana se celebró la tradicional misa con la participación del coro infantil Ojos de Fe, […]

Leer más


CiudadEscuela Muchachos (CEMU)

La CiudadEscuela Muchachos (CEMU) nació en Leganés el año 1970. Alberto Muñiz Sánchez (Tío Alberto), su fundador, había sido durante 15 años arquitecto y director técnico y artístico de Benposta, y de su espectáculo-mensaje itinerante «Los Muchachos». Desde entonces, la CiudadEscuela Muchachos crece, se construye con la importante ayuda de los propios muchachos. En sus residencias, la CEMU acoge, protege y educa a niños, niñas y jóvenes con dificultades sociales adaptativas en camino a su integración, así como a estudiantes externos. Precisamente, en el centro escolar y los talleres formativos de la CEMU es donde se realiza esta integración social, que es una de las razones por la que nuestra metodología se ha demostrado efectiva a lo largo de tantos años. A diario, unos 400 niños y jóvenes acuden a la CiudadEscuela a estudiar (colegio), a formarse (talleres profesionales) o a divertirse (talleres de formación no reglada y programas de ocio). De esta manera comparten su tiempo, estudios, juegos y anhelos con los residentes.

A través del sistema auto-educativo de la CEMU, se consigue que los muchachos (residentes y externos) aprendan y además se comprometan con su futuro y se responsabilicen del mantenimiento de esta comunidad a escala juvenil. La metodología educativa de la CiudadEscuela Muchachos se fundamenta en dos pilares esenciales:

Ambiente Físico. El diseño característico de la CEMU está al servicio de la educación, porque el ambiente físico también forma y facilita el autogobierno de los muchachos y la auto-responsabilidad de cada ciudadano. El ambiente que se considera generalmente secundario en otros centros educativos, recibe minuciosa atención y se enriquece de numerosos detalles útiles para la formación de los muchachos ciudadanos. Alberto Muñiz Sánchez, consciente de esta necesidad como educador y arquitecto profesional, trata de hacer de la infraestructura de la CEMU un auténtico entorno enseñante combinando hábilmente los elementos materiales a la medida moral y física de sus principales moradores, niños y jóvenes. Una ciudad calzada a la escala de la mayoría de pequeños y adolescentes que también requiere de una adaptación previa del residente a su nuevo entorno vivencial. La CEMU se compone de varias zonas básicas e imprescindibles: social y administrativa, donde se ubica el Ayuntamiento regido por los mismos muchachos; residencial; escolar; cultural y lúdica; deportiva; comercial; servicios; peatonal y vial; agrícola y ganadera.

Ambiente Psíquico. Por otra parte, el carácter de la CEMU como escuela de democracia, que no tiene color político establecido, admite todas las ideas de los niños y jóvenes, siempre y cuando no interfieran ni se opongan al principio de la CiudadEscuela: Justicia Idéntica. Esto significa que todos tiene las mismas posibilidades de ser útiles a la comunidad y en función de ello los mismos derechos. A cada uno, lo que le corresponde, que no es lo mismo para todos. Así pues, las posibilidades deben ser comunes, iguales, a todos teniendo en cuenta también condiciones personales especiales. Ahora bien, si los resultados son distintos, también deben ser diferentes los premios, aunque por supuesto adecuados a cada uno, a su entrega y aportación, y con referencia a sus posibilidades individuales. Por eso, la vida comunitaria dentro de la CEMU es tan importante para cualquier muchacho. Se alternan sus actividades académicas con el deporte, el ocio y entretenimiento, pero sin descuidar el aprendizaje en los servicios comunes necesarios para el buen funcionamiento de esta sociedad a escala infantil.

Es decir, el ambiente psíquico de la CEMU, a través del juego ciudadano de la Asamblea de Muchachos, se constituye en baluarte de nuestra teoría educativa.

Así pues, la CEMU pretende en último fin garantizar el desarrollo integral de los muchachos, formarlesmentalmente libres y equilibrados emocionalmente, para que sean capaces de acometer los retos futuros que nuestra sociedad, “muelle, blanda, cómoda o indebidamente frustrada”, les presente. Muchachos capacitados para resolver los problemas a los que se enfrenta el mundo moderno y ha terminado por desencantar a los adultos.